Septiembre, mes de picos: prepara tu barra para la vuelta a la rutina de tus clientes

Septiembre significa volver a la rutina. Y eso, a su vez, se traduce en los desayunos a primera hora, las pausas para el café y los bocadillos apresurados al mediodía. Así es cómo lo puedes aprovechar en tu establecimiento.

Septiembre trae consigo un ritmo diferente, especialmente en los establecimientos situados cerca de oficinas. Y es que la vuelta a la rutina hace que estos lugares se reactiven tras el verano. Los desayunos vuelven a concentrarse a primera hora, el café de media mañana recupera el protagonismo que había perdido en julio y agosto y, al acercarse al mediodía, llegan quienes buscan algo rápido antes de regresar al trabajo.

Para una cafetería, incluso un hotel con desayuno buffet, esto supone encadenar varios momentos de actividad frenética en pocas horas y tener que responder con agilidad a cada uno de ellos. Y es que no necesita lo mismo el cliente que desayuna con calma que quien entra a por un café y algo de bollería, o el que busca un bocadillo para llevar a la hora de comer.

Por eso, organizar bien la oferta y la preparación, y confiar en las masas congeladas, marcan la diferencia. Estas no solo te permiten disponer de una gran variedad de productos, desde panes express (listos en apenas unos minutos) hasta piezas de bollería Descongelar y Listo, sino que utilizarlas en tu establecimiento es sinónimo de comodidad, sencillez y rentabilidad.

Si necesitas adaptar la barra a cada franja del día, mantener un buen ritmo de servicio y evitar que los picos de demanda te pillen por sorpresa, te contamos cómo hacerlo.

Tres picos, tres necesidades

No todos los momentos del día requieren lo mismo. Identificarlos te permitirá preparar el servicio con antelación y evitar improvisar varios pedidos a la vez. La planificación, una vez más, será tu mejor aliada.

1. Desayuno: ¡a toda velocidad!

A primera hora, buena parte de los clientes busca una combinación sencilla pero efectiva: café y algo de comer antes de entrar a la oficina. Aquí funcionan especialmente bien las propuestas fáciles de elegir y servir, como el Pitufo Express (que hace posible preparar pequeños bocadillos en tiempo récord) o los Tiernecitos, que en sus versiones 100% Integral o 51% Centeno permiten construir una oferta diversa sin multiplicar la complejidad.

Si quieres más panes express, no dudes en consultar aquí el catálogo, ¡los hay para todos los gustos y necesidades!

2. ¿Algo dulce para animar la mañana?

A media mañana cambia el tipo de consumo. El cliente ya no busca necesariamente un desayuno completo, sino algo que le permita hacer una pausa antes de continuar trabajando. Es, por tanto, una franja perfecta para potenciar formatos individuales y propuestas de pequeño tamaño. La combinación café y dulce es imbatible.

¿Qué puedes ofrecer? Piezas como el Hoops Estilo Dubái o el Muffin Estilo Dubái (que aportan un toque de sofisticación), la Palmera Croissant Canela (crujiente y deliciosa) o el Hojaldre de Manzana (un producto que grita “otoño” en cada bocado) deslumbrarán a tu clientela. También puedes optar por clásicos como el Pepito azucarado, la Caracola Crema de Chocolate, el Croissant Recto Margarina Fermentado, el Croissant Artesano de Margarina o la Súper Napolitana de Chocolate

3. Comida: cuando entra en juego el bocadillo

A mediodía, muchos establecimientos próximos a oficinas experimentan el pico de mayor volumen. El cliente cuenta con tiempo limitado y busca una solución que pueda servirse rápido, pero que resulte suficientemente completa. La Barra Especial Express es lo que necesitas en esta situación, ya que combina agilidad operativa con alta calidad y presencia, y ofrece una experiencia de pan generosa y equilibrada.

Aquí conviene trabajar con una carta corta: unas pocas combinaciones bien pensadas son más fáciles de producir y recordar  que una lista interminable de opciones. Además, tener los ingredientes previamente organizados y las elaboraciones más demandadas preparadas facilita que el equipo pueda montar los pedidos sin detener la marcha del servicio.

Al final, agilizar la barra no significa trabajar más deprisa, o con agobios, sino llegar preparado a los momentos de mayor demanda. Las soluciones de pan express, junto con productos de bollería y referencias de Descongelar y Listo, te ayudarán a conseguirlo. Recuerda, además, trabajar por oleadas, es decir, prepara una primera cantidad para el desayuno, refuérzala antes del pico de media mañana y vuelve a ajustar el surtido antes de la comida.

Consejos prácticos para sobrevivir al pico de septiembre

  • Haz una previsión por franjas. No calcules las necesidades de todo el día de una vez. Estima qué puedes necesitar en el desayuno, la media mañana y la comida.
  • Deja preparado todo lo que puedas (y siempre cuando no afecte a la calidad). Ingredientes, utensilios, envases o zonas de montaje deben estar listos antes de que llegue el primer pico.
  • Crea una carta corta para las horas punta. Mantén las combinaciones más demandadas y deja las elaboraciones más complejas para momentos de menor presión.
  • Revisa los tiempos reales. Durante las primeras semanas de septiembre, anota dónde se producen las esperas, cómo funciona el servicio, qué podrías mejorar… analizar es un paso fundamental para dar una respuesta coherente.

La vuelta a la oficina no tiene por qué convertirse en una carrera contrarreloj; de hecho, es una gran oportunidad para tu negocio. ¿Lo pones en práctica y nos cuentas?


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